Cataluña registra 6.462 muertes en lista de espera médica, con demoras superiores a Madrid
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Un total de 6.462 personas fallecieron en Cataluña en 2025 mientras permanecían en la lista de espera para visitar a un médico especialista. Son 1.240 más que las 5.222 registradas en 2022, lo que supone un incremento del 23,7% en apenas tres años. Esta evolución supera, ampliamente, el crecimiento demográfico experimentado en la comunidad durante el mismo periodo, cuando la población creció un 4,7% al pasar de los 7,7 millones a los 8,1 millones en su conjunto.Según los datos oficiales, recogidos en una respuesta del Govern a una pregunta parlamentaria de Vox y cruzados con la población en Cataluña por ABC, el número de pacientes fallecidos mientras aguardaban al especialista creció porcentualmente alrededor de cinco veces más que la población. Si en 2022 hubo 67,3 fallecidos por cada 100.000 habitantes, tres años después fueron 79,5 muertos. La tasa ha aumentado un 18%, pese al incremento de población registrado en Cataluña.Los datos oficiales no dejan lugar a la duda. En 2022, hubo 5.222 fallecidos; en 2023 fueron 5.668; 5.911, en 2024; y 6.462 en 2025. El aumento se intensificó en el último ejercicio, imputable a la gestión del ejecutivo de Salvador Illa, con un 9,3% más que en 2024. Solo en 2025, la cifra equivale a una media de 17,7 fallecidos cada día. Aun así, la consejera de Salud, Olga Pané, en la respuesta parlamentaria, recuerda que los datos demuestran «una situación administrativa de baja del registro y no permite establecer ni inferir ninguna relación causal entre el fallecimiento y el tiempo de espera asistencial». Es decir, se desconocen las cusas de las muertes.En cuanto a otras modalidades de espera, los malos datos son relativamente más suaves. Los fallecidos que figuraban en una lista quirúrgica fueron 2.275 en 2022 y 2.283 en 2025, prácticamente la misma cifra cuatro años después. Entre quienes aguardaban una prueba diagnóstica o complementaria, los registros pasaron de 2.995 a 3.078, un crecimiento del 2,8%. Un crecimiento que cabe enmarcar en el crecimiento poblacional, que supera ese crecimiento porcentual.Si en 2022 hubo 67,3 fallecidos por cada 100.000 habitantes en Cataluña, tres años después fueron 79,5 muertosSumadas matemáticamente las tres categorías, se pasa de 10.492 registros de bajas por fallecimiento en 2022 a 11.823 en 2025, un 12,7% más. Sin embargo, la Consejería de Salud no especifica si hubo pacientes en varias listas de espera, por lo que podrían darse duplicidades estadísticas (por ejemplo, que una persona estuviera esperando la visita a un especialista y, a la vez, una prueba diagnóstica). En cualquier caso las cifras no paran de crecer. Y, aunque no se pueda comparar directamente con otras comunidades, sí hay un aspecto que permite fijar la situación de Cataluña con el conjunto de España.Se trata de los tiempos de espera. El Sistema de Información de Listas de Espera del Sistema Nacional de Salud (SNS) permite crear una clasificación regional con datos homogéneos, especialmente con Madrid. A 31 de diciembre de 2025, un paciente en Cataluña pendiente de su primera consulta con el especialista tenía que esperar una media de 120 días, frente a 68 días en la Comunidad de Madrid y 102 días en el conjunto del SNS. La demora catalana era, por lo tanto, 52 días —un 76%— superior a la madrileña.La distancia aumenta en las listas quirúrgicas. Cataluña cerró 2025 con 197.768 pacientes en espera estructural de una operación, equivalentes a 24,84 por cada 1.000 habitantes, y una demora media de 142 días. La Comunidad de Madrid contabilizaba 80.525 pacientes, 11,23 por cada 1.000 habitantes, y una espera de 50 días. La media del SNC se situaba en 121 días. Eso sí, cabe recordar que este tipo de comparaciones no permiten establecer que las demoras sean la causa de los fallecimientos. No existe una relación causal directa. Pero sí permiten contextualizar.La información de la consejera catalana de Salud, además, también detalla sobre las pruebas que esperaban los pacientes fallecidos. En 2025 constaban, entre otros, 994 pendientes de un TAC, 586 de una resonancia magnética, 576 de una ecocardiografía y 186 de una colonoscopia. En total fueron 3.078 pacientes en espera de las pruebas diagnósticas y complementarias contabilizadas por la Consejería de Salud. Unos datos que inciden en que los fallecidos, estadísticamente, se concentran en las primeras consultas con el especialista, con 1.240 fallecidos más que en 2022.
Análisis editorial
Cataluña enfrenta una crisis sanitaria donde el número de fallecidos en listas de espera para especialistas alcanzó las 6.462 personas en 2025, un incremento del 23,7% respecto a los 5.222 registrados en 2022. Esta escalada demográfica supera ampliamente el crecimiento poblacional de la comunidad, que solo aumentó un 4,7%, y revela una tasa de mortalidad específica que saltó desde 67,3 por cada 100.000 habitantes hasta 79,5 en tres años. Aunque las autoridades oficiales niegan establecer una relación causal directa entre el tiempo de espera y las muertes, la correlación temporal sugiere un deterioro desproporcionado de la eficiencia del sistema frente al aumento demográfico.
La evidencia indica que la situación se agravó notablemente bajo la gestión actual, con un salto del 9,3% en el último ejercicio analizado, lo que equivale a una media de 17,7 fallecidos diarios solo en 2025. Mientras las listas quirúrgicas y diagnósticas mostraron un crecimiento mucho más moderado o estable, la categoría de consultas especializadas concentró la mayor parte del daño, duplicando casi el tiempo de espera respecto a Madrid: los pacientes catalanes deben aguardar una media de 120 días frente a los 68 días de la Comunidad de Madrid. Esta brecha de 52 días sitúa a Cataluña en una posición crítica comparativa dentro del Sistema Nacional de Salud.
A pesar de que la consejera de Salud, Olga Pané, atribuye los datos a una "situación administrativa de baja del registro" y advierte sobre la imposibilidad de inferir causalidad, las cifras no dejan lugar a la duda sobre el volumen de pérdidas humanas. La falta de claridad en si un paciente puede figurar simultáneamente en varias listas genera incertidumbre estadística, pero lo innegable es que la tasa de mortalidad específica aumentó un 18% pese al incremento poblacional. Este escenario plantea una tensión entre la defensa institucional de la neutralidad administrativa y la realidad empírica de un sistema donde las demoras se han disparado sin un crecimiento paralelo en la capacidad asistencial.
El remate de esta situación no es solo estadístico, sino ético: mientras el Govern responde a preguntas parlamentarias cruzando datos con medios como ABC, la comunidad pierde vidas a una velocidad que el crecimiento natural de su población no puede explicar. La duplicación casi total de las demoras respecto a Madrid y el aumento acelerado de fallecidos en consultas especializadas obligan a mirar más allá de los tecnicismos administrativos para entender un fallo sistémico donde la espera se ha convertido, efectivamente, en una variable de riesgo mortal.
Contexto y análisis adicional
Digest
Resumen ejecutivo
- Los fallecimientos en listas de espera especializadas en Cataluña aumentaron un 23, 7% entre 2022 y 2025, alcanzando las 6.462 muertes, una tasa de crecimiento cinco veces superior al incremento poblacional.
- La demora media para acceder a especialistas supera los 52 días, duplicando casi el tiempo de espera registrado en Madrid.
Evidencias
- El número de fallecidos pasó de 5.222 en 2022 a 6.462 en 2025, con un aumento acelerado del 9, 3% solo en el último ejercicio analizado.
- La tasa de mortalidad específica por este motivo se disparó desde 67, 3 fallecidos por cada 100.000 habitantes en 2022 hasta 79, 5 en 2025.
- El incremento de muertes en listas especializadas (23, 7%) contrasta con un crecimiento demográfico del periodo del 4, 7%.
Acciones
- Investigar las causas directas de las muertes para determinar si están vinculadas a la demora o a otras variables clínicas, dado el reconocimiento oficial de incertidumbre causal.
Conclusión final
Existe una correlación temporal alarmante entre el tiempo de espera y los fallecimientos que sugiere un deterioro de la eficiencia sanitaria desproporcionado frente al crecimiento demográfico.
Riesgos
Riesgos/alertas
Acciones recomendadas
Señales/evidencias
- Un total de 6.462 personas fallecieron en Cataluña en 2025 mientras permanecían en la lista de espera para visitar a un médico especialista.
- Son 1.240 más que las 5.222 registradas en 2022, lo que supone un incremento del 23, 7% en apenas tres años.
- Esta evolución supera, ampliamente, el crecimiento demográfico experimentado en la comunidad durante el mismo periodo, cuando la población creció un 4, 7% al pasar de los 7, 7 millones a los 8, 1 millones en su conjunto. Según los datos oficiales, recogidos en una respuesta del Govern a una pregunta parlamentaria de Vox y cruzados con la población en Cataluñ
Conclusión
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