El Thyssen-Bornemisza ampliará su colección en 19.500 metros cuadrados tras rehabilitar el Palacio
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El Thyssen va a crecer. La tercera pata del Triángulo del Arte de Madrid, junto al Prado y el Reina Sofía, va a ganar nuevos espacios gracias al antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil. El Gobierno cederá este edificio a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, de manera que el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza pueda desplegar TBA 21, la colección de arte contemporáneo de la fundación creada por Francesca Thyssen.
El edificio será rehabilitado y contará con una superficie construida de alrededor de 19.500 metros cuadrados, además de un patio-jardín de unos 1.500 metros cuadrados. El proyecto de rehabilitación será financiado y promovido por el Ministerio de Hacienda con un presupuesto estimado de más de 70 millones de euros.
Expatriados patinando en Madrid
El Palacio de Hielo y del Automóvil está situado en la calle Duque de Medinaceli, justo en la espalda de hotel Palace. La suya ha sido una azarosa vida. En apenas un siglo en el edificio dejaron su huella cuatro proyectos arquitectónicos diferentes.
Nació como eso, como un Palacio de Hielo y del Automóvil. Eran los felices años 20. El edificio fue diseñado por el arquitecto belga M. Edmond De Lune. Se empezó a construir en 1920 y fue inaugurado el 30 de octubre de 1922 por el rey Alfonso XIII.
Se trataba de un proyecto del magnate hostelero de origen belga Georges Marquet, que dio forma a la iniciativa del presidente del Hockey Club de San Sebastián. Marquet anunció la creación en Madrid de una pista de hielo artificial en el que practicar hockey y patinaje, algo popular en esa época pero entre las clases altas.
La fachada es de estilo renacimiento francés. Aunque en términos arquitectónicos, lo importante es que fue una de las primeras edificaciones en emplear hormigón armado en Madrid. Pero lo importante, cuando se inauguró, era el interior: el palacio debía resultar lujoso.
Poseía un gran salón estilo Luis XVI, con vestuarios para ambos sexos y salas de lectura. En la planta baja estaba la pista de hielo de 55x27 metros. A su alrededor, los salones y dependencias de ocio en una disposición de sala hipóstila. La planta superior se destinó a exhibición de automóviles, que eran subidos por medio de un montacoches al que se accedía por la calle de San Agustín.
En principio fue un éxito. Tuvo mucho que ver en ello la Primera Guerra Mundial. La pista de hielo sus tiendas y salones se abastecían de los clientes del vecino hotel Palace (inaugurado en 1912), sobrado de huéspedes por la inmigración de las clases altas europeas que había huido del conflicto mundial.
El 18 de enero de 1923 acogió la primera competición de liga de Hockey Español entre el Club Alpino Español y el Real Club Puerta de Hierro. Pero con el fin de la Gran Guerra la afluencia al Palace decayó y por ende los clientes del Palacio. No había suficientes madrileños adinerados y con ganas de patinar que pudieran mantener vivo el edificio. En 1926 cerró sus puertas el Palacio de Hielo y del Automóvil de Madrid.
Del hielo a los libros y la investigación
Hacia 1928 fue adquirido por el Estado para convertirlo en Centro de Estudios Históricos y otras entidades de distinto carácter, según cuenta el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. De la intervención para adaptarlo a su nuevo uso se ocupó Pedro Muguruza.
El arquitecto modificó por completo las plantas convirtiendo en patios y despachos la pista de hielo, el bar americano, el buffet y el salón de exposiciones. En la fachada principal perdió parte de su primitivo estilo francés: desaparecieron las marquesinas de hierro y cristal y la galería de arcos que había en la segunda planta. Muguruza tuvo que abrir elementos de esa fachada para que entrara la luz exterior.
Finalmente el edificio se dedicó íntegramente como Centro de Estudios Históricos y a la Junta de Ampliación de Estudios. Además, se instaló la cátedra de Francisco de Vitoria y en la calle San Agustín se ubicó la Cámara del Motor y del Automóvil.
Pero llegó la Guerra Civil. En 1939, la dictadura convirtió el edificio se convierte en la sede del recién creado Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Se asignó al edificio la acogida de los Centros o Institutos de Humanidades adjuntos al CSIC. Para ello hubo más reformas, de la mano del arquiesto Ricardo Fernández Vallespín.
La huella de Fisac y el abandono del palacio
Uno de los grandes arquitectos españoles del siglo XX dejó su huella en el edificio. En 1948 se encargó a Miguel Fisac el diseño y construcción de una librería destinada a vender las publicaciones del CSIC. La librería proyectada por Fisac en 1950 (al parecer su primera obra) tenía influencia nórdica y resultó de gran interés.
El edificio sufrió un gran incendio en 1978, que destruyó parte de su magnífico patrimonio bibliográfico. En cambio, la librería se salvó de las llamas y hoy aún se conserva en la sede de la Fundación Fisac. Después, el palacio fue nuevamente acondicionado y se restauró la fachada.
Edicio sin suerte, en 2007 fue completamente abandonado. En 2011 se rebajó su nivel de protección para posibilitar la reorganización interior respetando la fachada. Ahora vuelve a abrir los ojos. Será el espacio donde se exhiba TBA 21, la colección de arte contemporáneo de la fundación Thyssen. Se espera que las obras estén finalizadas para 2032.
Análisis editorial
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza se expande hacia el Triángulo del Arte de Madrid al asumir la rehabilitación del Palacio de Hielo y del Automóvil, un edificio histórico que transformará su función para alojar la colección TBA 21. Esta cesión estratégica, impulsada por el Ministerio de Hacienda con un presupuesto estimado de más de 70 millones de euros, permitirá desplegar una nueva infraestructura museística de alrededor de 19.500 metros cuadrados construidos y 1.500 de patio-jardín en la calle Duque de Medinaceli.
La tesis central reside en la capacidad del proyecto para revivir un inmueble con una trayectoria arquitectónica singular, desde su inauguración el 30 de octubre de 1922 por Alfonso XIII como pista de hielo y exhibición automovilística hasta su uso actual. El edificio, diseñado originalmente por M. Edmond De Lune en 1920 y posteriormente modificado por Pedro Muguruza tras ser adquirido por el Estado hacia 1928, sobrevivió a la Guerra Civil al convertirse en sede del CSIC en 1939 e integró una librería de Miguel Fisac en 1950. A pesar de sufrir un incendio devastador en 1978 que destruyó parte de su patrimonio bibliográfico y permanecer abandonado desde 2007, la intervención consolidará finalmente su legado como espacio cultural activo.
Sin embargo, el éxito de esta operación depende críticamente de superar los riesgos inherentes a una rehabilitación compleja tras décadas de abandono y daños estructurales acumulados. La evidencia histórica señala que el edificio ha albergado cuatro proyectos arquitectónicos distintos en un siglo, lo que exige una gestión rigurosa del cronograma de finalización estimado para 2032. El alto coste económico y la necesidad de mitigar riesgos históricos mediante la intervención directa del Ministerio de Hacienda subrayan que este no es solo un cambio de uso, sino una apuesta de largo plazo por la preservación de una pieza clave del patrimonio madrileño.
En conclusión, la integración del Palacio de Hielo marca el cierre de un ciclo azaroso y abre una nueva etapa para la colección contemporánea del Thyssen, equilibrando la memoria de su pasado lujoso con las exigencias del presente museístico. La decisión de invertir más de 70 millones de euros en este espacio de 19.500 metros cuadrados no solo amplía la capacidad expositiva del museo, sino que reafirma el compromiso institucional con la recuperación de edificios emblemáticos, asegurando que la historia de patinaje y automóviles se convierta en un referente duradero para las futuras generaciones de visitantes.
Contexto y análisis adicional
Digest
Resumen ejecutivo
- El Ministerio de Hacienda asumirá el coste total de más de 70 millones de euros para rehabilitar el Palacio de Hielo y cederlo a la Fundación Thyssen-Bornemisza.
- La intervención consolidará una nueva infraestructura museística de 19.500 metros cuadrados construidos y 1.500 de patio-jardín en el Triángulo del Arte de Madrid.
Evidencias
- El edificio, inaugurado en octubre de 1922 por Alfonso XIII como pista de hielo y exhibición automovilística, sufrió daños estructurales por un incendio en 1978.
- Desde el año 2007 el inmueble ha permanecido abandonado, lo que implica una rehabilitación compleja con fecha estimada de finalización para 2032.
Acciones
- Monitorear el cronograma de finalización estimado para 2032 dado el historial de abandono y daños estructurales del edificio.
Conclusión final
La cesión del Palacio de Hielo representa una inversión estratégica de alto coste y largo plazo para expandir la capacidad expositiva contemporánea del Thyssen, mitigando riesgos históricos mediante la intervención directa del Ministerio de Hacienda.
Riesgos
Riesgos/alertas
Acciones recomendadas
Señales/evidencias
- El proyecto de rehabilitación será financiado y promovido por el Ministerio de Hacienda con un presupuesto estimado de más de 70 millones de euros.
Conclusión
No se identifican alertas deducibles con suficiente soporte en el texto disponible.
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