Finlandia aprueba licencia para almacén nuclear que guarda 6.500 toneladas de residuos
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Finlandia se consolida como el primer país en autorizar un almacén permanente de residuos nucleares del mundo, estableciendo un precedente global en la gestión de desechos radiactivos. El Gobierno ha otorgado la licencia operativa a esta instalación subterránea ubicada en Eurajoki, en la costa oeste del país nórdico, mediante la Agencia de Seguridad Radiológica y Nuclear (STUK).
La STUK validó que el proyecto cumple con los requisitos legales y de seguridad nuclear establecidos por la legislación finlandesa. Según el comunicado oficial, no existe ningún obstáculo para otorgar la licencia de operación en materia de seguridad radiológica y nuclear, marcando un hito histórico al ser la primera vez que una instalación geológica de almacenamiento final alcanza esta fase.
A pesar del avance regulatorio, las operaciones aún no pueden comenzar. Aunque el proyecto ha estado en preparación durante más de 40 años desde 1983, con obras iniciadas en 2016 y la planta de encapsulación en 2019, la instalación se encuentra parcialmente en construcción. Antes del inicio de las actividades, la STUK deberá confirmar mediante una resolución independiente que la planta cumple con todos los requisitos de seguridad para el arranque.
El plazo para otorgar la licencia de explotación se ha pospuesto tres veces, con la última fecha límite fijada para finales de junio. Estos retrasos se deben en parte a cambios introducidos en los sistemas de eliminación por Posiva, constructora propiedad de las compañías eléctricas TVO y Fortum, que debió justificar los efectos de dichos cambios ante la STUK.
El almacén, bautizado como Onkalo, está diseñado para albergar combustible nuclear gastado por los cinco reactores atómicos del país durante un siglo. Actualmente, todos los residuos nucleares se encuentran en almacenes temporales en las propias centrales, pero el depósito final podrá contener unas 6.500 toneladas de material a una profundidad de entre 400 y 450 metros.
La seguridad a largo plazo se basa en múltiples barreras complementarias: contenedores especiales de hierro fundido recubiertos con cobre anticorrosión, una capa de bentonita alrededor de los mismos y el relleno de túneles con arcilla expansiva. Los cálculos indican que este sistema podrá contener la radiación liberada por el combustible nuclear usado durante al menos 100.000 años.
El proyecto ha costado unos 1.000 millones de euros y fue elegido por motivos de seguridad, aprovechando un lecho rocoso con alta impermeabilidad, gran estabilidad geológica y escasa actividad sísmica. Tras varios kilómetros de túneles, se alcanza una planta totalmente automatizada diseñada para evitar la exposición de los trabajadores durante el envasado.
El Ministerio de Asuntos Económicos y Empleo está elaborando una propuesta de concesión de una licencia válida hasta 2070 para que el Gobierno la apruebe en otoño próximo. Aunque se otorgue la licencia, las operaciones no podrían comenzar todavía sin la confirmación final de seguridad por parte de la STUK.
La compañía Posiva declaró estar lista para comenzar el almacenamiento final antes de que acabe este año, aunque la planta aún requiere completar su construcción y superar los controles finales de seguridad antes de iniciar sus funciones operativas.
Análisis editorial
Finlandia ha superado el mayor obstáculo regulatorio al otorgar la licencia de explotación a Onkalo, el primer almacén permanente subterráneo de residuos nucleares del mundo, ubicado en Eurajoki y gestionado por Posiva. Este hito histórico marca el fin de más de cuatro décadas de preparación, iniciadas en 1983, tras una construcción activa que comenzó en 2004 y se extendió hasta finales de 2016. La Agencia de Seguridad Radiológica y Nuclear (STUK) ha validado que la instalación cumple con los requisitos de seguridad, eliminando así el principal impedimento legal para su operación a largo plazo.
Sin embargo, la viabilidad operativa inmediata enfrenta una tensión crítica entre la operadora y la autoridad reguladora sobre los tiempos reales de inicio. Aunque Posiva declaró estar lista para comenzar antes de que acabe este año, el proyecto ha sufrido tres retrasos administrativos consecutivos en la obtención de la licencia, con la última fecha límite fijada para finales de junio. La STUK advierte que, incluso tras esta aprobación gubernamental, las operaciones no podrían arrancar hasta que emita una resolución independiente sobre la planta de encapsulación, un proceso que podría postergar el inicio antes de 2026 debido a cambios recientes en los sistemas de eliminación que requieren nuevas justificaciones.
La ejecución del proyecto se ve amenazada por riesgos operativos y financieros derivados de su complejidad extrema tras 40 años de desarrollo, con solo 20 dedicados a obras activas. Existe una discrepancia explícita entre la postura de Posiva, propietaria de las dos compañías eléctricas finlandesas que producen energía nuclear, y la validación independiente requerida por STUK para garantizar el cumplimiento total de la Ley y el Decreto de Energía Nuclear. Si no se prioriza la resolución inmediata de estas diferencias técnicas antes del otoño próximo, el riesgo de incumplimiento del plazo de inicio se eleva significativamente, poniendo en duda la capacidad de gestionar las 6.500 toneladas de combustible gastado que el país acumula actualmente en almacenes temporales.
El cierre de este capítulo regulatorio abre una nueva fase donde la seguridad a largo plazo dependerá estrictamente de la ejecución técnica y no solo del marco legal. El depósito, diseñado para contener la radiación durante al menos 100.000 años mediante barreras múltiples como contenedores de hierro fundido con cobre y bentonita, ya cuenta con la autorización para operar hasta 2070. No obstante, el éxito final del proyecto no residirá en la licencia otorgada, sino en superar las discrepancias actuales entre la operadora y STUK para asegurar que los 1.000 millones de euros invertidos se traduzcan en una funcionalidad segura antes de que finalice este año o inicie 2026.
Contexto y análisis adicional
Digest
Resumen ejecutivo
- Finlandia ha otorgado la licencia de explotación al primer almacén permanente subterráneo de residuos nucleares del mundo, ubicado en Eurajoki.
- A pesar de contar con la autorización regulatoria, existen discrepancias sobre los tiempos de inicio y retrasos administrativos previos.
Evidencias
- El Gobierno ha otorgado la licencia de explotación a través de la Agencia de Seguridad Radiológica y Nuclear (STUK) para el primer almacén permanente subterráneo del mundo.
- La compañía ha declarado estar lista para comenzar el almacenamiento final antes de que acabe este año, según recoge Helsingin Sanomat.
- El plazo para otorgar la licencia se ha pospuesto tres veces y la instalación aún está parcialmente en construcción debido a cambios en los sistemas de eliminación.
- El proyecto lleva 40 años de preparación y 20 de obras antes de alcanzar esta fase.
Acciones
- Monitorear la resolución independiente de la STUK sobre la planta de encapsulación antes del otoño próximo.
- Evaluar el impacto de las discrepancias temporales en los planes de almacenamiento para finales de año.
- Verificar que los cambios introducidos por Posiva cumplan estrictamente con los requisitos de seguridad.
Conclusión final
Finlandia ha superado el mayor obstáculo regulatorio para su gestión nuclear, pero la ejecución operativa enfrenta riesgos por conflictos de cronogramas entre la operadora y la autoridad.
Riesgos
Riesgos/alertas
- Riesgo operativo crítico de incumplimiento del plazo de inicio antes de finales de 2026 debido a tres posposiciones consecutivas en la licencia de explotación.
- Riesgo de seguridad operativa y legal por discrepancia entre la declaración de la operadora (lista para operar) y la validación independiente requerida por STUK sobre la planta de encapsulación.
- Riesgo financiero y técnico elevado derivado de la complejidad extrema tras 40 años de desarrollo, con solo 20 dedicados a obras activas.
Acciones recomendadas
- Priorizar la resolución inmediata de las discrepancias técnicas entre Posiva y STUK para evitar nuevas posposiciones.
- Asegurar que la resolución independiente de STUK sobre la planta de encapsulación se emita antes de cualquier decisión gubernamental final.
- Revisar los cambios introducidos en los sistemas de eliminación por Posiva para garantizar el cumplimiento total con la Ley y el Decreto de Energía Nuclear.
Señales/evidencias
- Tres retrasos administrativos consecutivos en la otorgamiento de la licencia.
- Divergencia explícita entre la operadora (lista para operar) y la postura regulatoria de STUK.
- Cambio en los sistemas de eliminación por parte de Posiva que obligó a nuevas justificaciones de seguridad.
- Proyecto con 40 años de desarrollo y solo 20 de obras activas, indicando madurez limitada.
Conclusión
A pesar de la licencia formal otorgada por STUK, el proyecto enfrenta un riesgo operativo inminente de retraso significativo antes de finales de 2026 debido a la tensión entre la operadora y la autoridad reguladora sobre la preparación real del sitio. La viabilidad depende de superar las discrepancias técnicas actuales.
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