Monstruo de Netflix altera hechos del crimen Borden para crear ficción
- Fecha original
- Fecha en Limonatic
¿A quién no le hubiera gustado poder mirar por un agujero y saber exactamente qué sucedió en tantos y tantos casos de la crónica negra para desentrañar por fin los misterios que esconden? Bueno, Ryan Murphy e Ian Brennan prefieren tirar de imaginación.
Monstruo, su serie antológica para Netflix, ha aprovechado historias muy potentes, con asesinos que se han convertido en auténticas celebridades, como Jeffrey Dahmer, Lyle y Erik Menendez y Ed Gein. Pero ante la imposibilidad de conocer ese mundo particular de cada uno de ellos, los creadores han decidido elaborar intrincadas ficciones que no solo imaginan para llenar los huecos, sino que en muchas ocasiones llegan a sustituir los hechos reales o conocidos por otros totalmente inventados.
La última entrega sigue el inquietante asesinato en 1982 de Andrew y Abby Borden, cuyos cadáveres fueron hallados en su casa de Fall River, Massachusetts, con numerosas heridas causadas por lo que parecía ser un hacha. En el momento del asesinato solo su hija menor y la doncella se encontraban en la casa.
Los capítulos se alejan por momentos de lo que se sabe sobre el caso y, en general, sobre la vida y personalidad de Lizzie Borden. Algunas de las ideas que añaden aquí ya habían sido forjadas por la cultura pop, en libros y biopics anteriores, creando un auténtico “monstruo” narrativo. Entonces, ¿qué es real y qué es ficción en la serie de Netflix?
¿Mató Lizzie Borden a sus padres?
En el año 1892 Andrew y Abby Borden fueron brutalmente asesinados con un hacha en el hogar familiar. La primera en morir fue ella, en el segundo piso, supuestamente mientras limpiaba el cuarto de invitados. Recibió entre 18 y 19 hachazos. Se piensa que recibió el primero cuando estaba de espaldas y cayó de frente al suelo, donde se le asestaron el resto con una violencia desmesurada.
Noventa minutos más tarde, Andrew Borden llegó a casa después de visitar algunos de sus negocios en la ciudad y según las declaraciones de Bridget Sullivan, la doncella, se tumbó un rato para descansar porque no se encontraba bien. En su declaración, Sullivan afirmaba que le quitó los zapatos, pero cuando se encontró el cadáver, los llevaba puestos. Mientras estaba recostado en el sofá, recibió entre 10 y 11 hachazos en la cabeza, dejando su rostro irreconocible.
En esos momentos las únicas que estaban en la casa eran Lizzie, la hija menor, y Bridget. Esta última afirmó que ese día había estado limpiando las ventanas de la casa y que subió a su habitación, en el ático, para descansar un rato porque, al igual que Andrew, tampoco se encontraba bien. En los escasos minutos en los que estuvo tumbada, escuchó a Lizzie gritar y pedir ayuda porque su padre no se encontraba bien. Cuando la policía llegó a la casa, descubrieron también el cuerpo de Abby.
Unos días antes la familia había estado enferma y, según testigos, Abby incluso llegó a mencionar que creía que habían sido envenenados. Un farmacéutico de la ciudad testificó que Lizzie había intentado comprar ácido prúsico unos días antes del crimen, pero que él se negó a vendérselo porque no llevaba receta, lo que enfureció a Lizzie. En su defensa, Lizzie alegó que lo quería para limpiar unas pieles.
Lizzie ofreció testimonios contradictorios y llenos de lagunas que hicieron pensar en su culpabilidad. Además, una vecina la vio quemando un vestido similar al que llevaba el día del crimen. Sin embargo, tras la investigación, que no fue muy exhaustiva, se dedujo que era imposible que una mujer cometiera unos crímenes tan atroces y de tal brutalidad. La realidad es que nunca se llegó a demostrar que ella fue quien acabó con la vida de su padre y su madrastra.
El rencor de Lizzie hacia su padre y madrastra
La serie hace un trabajo estupendo obligándonos a repudiar a Andrew y Abby Borden, interpretados por unos magníficos Charlie Hunnam y Rebecca Hall. Él es un padre ausente, aún enamorado del recuerdo de su primera esposa, harto de las mujeres, alcohólico y un obseso de las hachas. Ella es una maltratadora psicológica, cruel y despiadada, tanto con Lizzie como con el servicio. Sin embargo, la historia real fue muy diferente.
Andrew Borden era un hombre más bien huraño, de pocas amistades, muy enfocado en sus negocios. Se casó con Abby dos años después de la muerte de su mujer, en un matrimonio principalmente promovido por el interés de ambos. Él necesitaba una mujer que se encargara de los asuntos del hogar y ella necesitaba casarse para mejorar su estatus social.
Lizzie, lejos de ser una dulce muchachita indefensa, era una mujer hecha y derecha, con 32 años en el momento de los crímenes. Desde la muerte de su madre ella y su hermana mayor, Emma, habían sido unas niñas bastante complicadas y no habían tenido buena relación con ninguna de las doncellas ni con su madrastra. Se dice que en muchas ocasiones se negaban a comer con ella o a llamarla "mamá".
Ni Lizzie ni Emma comprendían por qué no podían vivir como los otros Borden, en lujosas mansiones y dando grandes fiestas. Recriminaban a su padre su austeridad y exigían vivir de un modo más ostentoso que representara mejor su estatus social. Se dice que Lizzie se dedicó a expandir el rumor de que su padre era muy tacaño, algo que no era cierto, ya que poseía numerosos bienes y negocios en la ciudad y vivían en una casa que, si bien no era una mansión, era más que adecuada.
En cierto momento Andrew compró una casa para la hermana de Abby, lo que enfureció a las hermanas porque consideraban que no debería gastar su fortuna en su mujer, sino en ellas y sus caprichos. El rencor que Lizzie sentía hacia su padre por no proporcionarle una vida mejor, y hacia Abby, porque creía que estaba con su padre por su dinero y su estatus, pudieron ser los móviles reales del crimen
El romance entre Lizzie Borden y Bridget Sullivan
La relación entre Lizzie y Bridget, interpretadas por Ella Beatty y Vicky Krieps, es uno de los elementos centrales en la serie. Según esta versión de los crímenes, desde la llegada de la doncella a la casa ambas comienzan a desarrollar una fuerte intimidad que acaba en romance. Bridget enseguida siente que debe proteger a la indefensa Lizzie de los abusos de sus padres, y Lizzie encuentra en Bridget una confidente, amante y, en última instancia, a su cómplice en los asesinatos.
Esa teoría apareció por primera vez en el libro Lizzie de Evan Hunter y después fue replicada en la película homónima de 2018,dirigida por Craig William Macneill y protagonizada por Chloë Sevigny y Kristen Stewart. Sin embargo, no hay pruebas de que existiera un romance entre ellas en ningún momento. De hecho, el testimonio de Bridget fue determinante para esclarecer los movimientos de los miembros de la familia esa mañana.
Sí que se especuló con la orientación sexual de Lizzie más adelante en su vida, cuando entabló amistad con la actriz Nance O’Neil, a quien conoció en 1904. Los rumores decían además que esta amistad había alejado a Lizzie de su hermana Emma, que en 1905 se mudó de la casa que compartían juntas y que llamaron 'Maplecroft'. No obstante, la O’Neil terminó casándose con el también actor Alfred Hickman en 1916.
El asesinato de Bertha Manchester
En la serie, Bertha (Linda Reiter) es una amiga de la familia Borden, que toma prestada a Bridget como doncella para su propia casa. Ante el maltrato brutal que ejerce sobre ella, Lizzie y Bridget deciden acabar con su vida en un asesinato que sirve como calentamiento para los de la familia Borden.
El asesinato de Bertha es real, aunque la cronología está muy alterada. Bertha fue asesinada en mayo de 1983, en su casa de Fall River. El arma del crimen fue también un hacha y se culpó a un inmigrante portugués del crimen -algo que sí se menciona en la serie-. Sin embargo, este asesinato ocurrió unos días antes del juicio de Lizzie, mientras ella estaba en prisión.
En la serie se la retrata como una mujer mayor y solitaria, pero en la realidad vivía con su padre y su hermano pequeño y tenía tan solo 22 años en el momento de su muerte. Además, no existe una conexión real entre Bertha y la familia Borden o Bridget Sullivan.
La relación con la 'Condesa sangrienta' y Aileen Wuornos
En Monstruo, Bridget le lee a Lizzie la historia de la condesa Erzsébet Báthory, conocida como “la condesa sangrienta”, un personaje que existió realmente. Se trataba de una aristócrata húngara de enorme poder que fue condenada en 1604 por matar a cientos de mujeres, pasando a la historia como la asesina en serie más prolífica. Lizzie pronto queda fascinada con el poder, la crueldad y la sed de venganza de esta mujer, llegando a convertirse en una inspiración para sus propios crímenes.
Del mismo modo, la serie da un salto temporal hasta 1988 para conectar con la asesina en serie Aileen Wuornos -interpretada por Sarah Paulson, que hace un papel espectacularmente preciso-, a quien su pareja le está leyendo la historia de Lizzie Borden. Wuornos siente una conexión especial con la célebre mujer victoriana y en cierto modo también le sirve como argumentario para sus propios crímenes. Ambas quieren vengarse de aquellos que las han querido destruir.
Wuornos incluso tiene varias visiones en las que se le aparece la difunta Lizzie, siendo la última en el momento de su muerte. Sin embargo, no hay pruebas de que exista ninguna relación entre estas mujeres. Es posible que Lizzie conociera la historia de la condesa, y es casi seguro que Wuornos sabía de la existencia de Lizzie Borden, pero no hay registros de esa obsesión ni nada más que las conecte.
Esta conexión sirve de alguna manera para crear, en la ficción, una suerte de proclama feminista que no tiene nada que ver con la historia real ni con las motivaciones de las distintas asesinas para acabar con la vida de sus víctimas.
Análisis editorial
Ryan Murphy e Ian Brennan optan deliberadamente por la ficción especulativa sobre la precisión histórica en su miniserie 'Monstruo', priorizando una narrativa de entretenimiento que sustituye los hechos documentados del caso Lizzie Borden por construcciones imaginarias. La serie presenta una distorsión intencional de la cronología, situando el asesinato en 1982 cuando el evento real ocurrió en 1892, y reemplaza las evidencias forenses conocidas con intrincadas invenciones para llenar vacíos narrativos sin pretender ser un registro fiel.
Aunque la trama dramatiza los crímenes de Andrew y Abby Borden, describiendo a la víctima femenina recibiendo entre 18 y 19 hachazos y al hombre entre 10 y 11 golpes en la cabeza, estos detalles se alejan de la realidad histórica donde nunca se demostró que Lizzie fuera la autora de los hechos. La serie ignora el contexto real de 1892, omitiendo detalles cruciales como las declaraciones específicas de la doncella Bridget Sullivan sobre los zapatos del cadáver o la tentativa fallida de compra de ácido prúsico por parte de Lizzie, quien tenía entonces 32 años y no era una víctima indefensa.
Esta sustitución deliberada de hechos verificados con ficciones inventadas genera un riesgo significativo para el consumidor que busca entender la verdad detrás del caso, ya que la serie omite conexiones históricas documentadas y presenta versiones alternativas de la personalidad de los Borden que contradicen los registros oficiales. Los creadores optan por 'tirar de imaginación' e 'elaborar intrincadas ficciones que no solo imaginan para llenar los huecos, sino que en muchas ocasiones llegan a sustituir los hechos reales o conocidos', alejándose deliberadamente de la veracidad documental.
En conclusión, 'Monstruo' debe ser consumida exclusivamente como una obra de entretenimiento donde la intriga narrativa prevalece sobre la fidelidad fáctica, obligando al espectador a distinguir claramente entre la dramatización televisiva y el registro histórico. La miniserie sacrifica la verdad del caso real para construir un relato más atractivo, por lo que cualquier intento de usarla como fuente de información histórica sobre Lizzie Borden resultará en una comprensión errónea de los hechos.
Contexto y análisis adicional
Digest
Resumen ejecutivo
- La miniserie 'Monstruo' de Netflix prioriza la narrativa ficcional sobre la precisión histórica en el caso Lizzie Borden.
- Los creadores sustituyen hechos documentados por construcciones imaginarias para llenar vacíos narrativos y aumentar el entretenimiento dramático.
Evidencias
- La serie presenta una distorsión intencional de la cronología, situando el asesinato en 1982 cuando el evento real ocurrió en 1892.
- Los creadores reemplazan los hechos conocidos del crimen por intrincadas construcciones imaginarias que no se basan en la realidad histórica.
- La narrativa mezcla casos criminales famosos con especulaciones creativas, alejándose deliberadamente de la veracidad documental.
Acciones
- Los espectadores deben distinguir claramente entre la dramatización televisiva y el registro histórico al consumir esta serie.
Conclusión final
'Monstruo' es una obra de ficción especulativa donde los hechos históricos son sacrificados deliberadamente para construir una narrativa más atractiva, sin pretender ser un registro fiel del caso real.
Riesgos
Riesgos/alertas
- Sustitución deliberada de hechos históricos verificados por ficciones inventadas para llenar vacíos narrativos.
- Omisión de conexiones históricas documentadas, como el romance entre Lizzie Borden y Bridget Sullivan o vínculos con Aileen Wuornos.
Acciones recomendadas
- Validar la fidelidad fáctica de los eventos presentados cruzando la narrativa de la serie con registros históricos del caso Borden.
- Identificar y documentar las divergencias específicas entre la trama propuesta y los hechos conocidos para contextualizar el consumo.
Señales/evidencias
- Los creadores optan por 'tirar de imaginación' e 'elaborar intrincadas ficciones que no solo imaginan para llenar los huecos, sino que en muchas ocasiones llegan a sustituir los hechos reales o conocidos'.
- La serie se aleja de lo que se sabe sobre el caso y la vida de Lizzie Borden, omitiendo detalles como las declaraciones específicas de Bridget Sullivan respecto a los zapatos del cadáver.
Conclusión
La miniserie 'Monstruo' prioriza la intriga narrativa sobre la precisión histórica, reemplazando hechos reales y conexiones verificables por elementos inventados para construir una trama alternativa.
Autor · clanes
Votos · compartir
Sentimiento
Entidades (agregadas)
Hover para ver referencias.Detalles avanzados Timeline y mini scoring
Evolución temporal
-
Enviada
hace 1 día · Ingresó como candidata
-
Último estado
hace 21 horas · Última actualización registrada
Fuentes
- Fuente principal
-
20minutos.es
https://www.20minutos.es
Comentarios