Policía local pisotea a detenido esposado mientras concejal observa la escena
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Un portavoz municipal asegura que se trataba de un individuo "catalogado como peligroso" y que lesionó a un agente, mientras que expertos policiales ven una actuación desproporcionada
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El inspector jefe de la Policía Local de Bétera propinó un pisotón a un detenido que permanecía esposado en el suelo, según muestra un vídeo, al que ha tenido acceso elDiario.es, grabado por otra uniformada del propio cuerpo policial de la localidad de la comarca valenciana del Camp de Túria. La escena se produjo el pasado 14 de marzo y, al fondo, aparece el concejal de Seguridad del PP, Manuel Pérez Salavert.
El vídeo, de un minuto y 14 segundos de duración, se inicia con un hombre tumbado boca abajo y engrilletado. El inspector jefe pregunta al agente que ha efectuado el arresto si “se parece al alfa 37” y el uniformado procede a comprobar el rostro del detenido y confirma que “sí”. “¿Quieres que le demos la vuelta y lo sentamos?”, pregunta el agente a su superior.
Ambos proceden a colocar al detenido boca arriba y, mientras el hombre se queja, permanece tumbado y sigue esposado, el inspector jefe propina un pisotón en la barriga al detenido, que da un respingo y repite en inglés: “Why? Why? Please” (“¿Por qué?, ¿Por qué? Por favor”). El inspector jefe le dice: “Quietecito, que te doy. Ni 'please' ni hostias”.
Acto seguido, ambos policías registran al detenido y el concejal del PP, situado unos metros más atrás, confirma: “Claro que es él”. Mientras, el detenido repite: “Please, tell me why” (“Por favor, decidme por qué”). El edil también traduce las frases del arrestado en inglés: “Que lo ayudéis, que por qué le pasa esto”.
Fuentes conocedoras de los hechos explican que el hombre esposado fue detenido por supuestos robos en viviendas. El arresto, al parecer, se produjo en la plaza de San Roque de Bétera, tal como indica uno de los agentes por radio hacia el final del vídeo.
Las mismas fuentes afirman que la detención inicial la practicó el agente raso que aparece en el vídeo, que patrullaba junto con una policía interina. Sin embargo, el inspector jefe, que circulaba con el concejal de Seguridad en otro vehículo, al enterarse por radio de la detención, habría ordenado que aguardaran su llegada.
El responsable policial, según las mismas fuentes, habría ordenado a la agente interina que grabara la escena. El vídeo, grabado con un teléfono corporativo de la Policía Local de Bétera, fue compartido en un grupo de WhatsApp formado por oficiales y jefes de servicio.
El edil acompañaba a los policías “para ver el trabajo”
La grabación fue posteriormente borrada del grupo de WhatsApp, aunque permaneció al menos una semana almacenada en el teléfono corporativo. Luego también fue eliminada del terminal.
El concejal de Seguridad del PP, a preguntas de este periódico, explica que aquella noche acompañaba al inspector jefe “para ver el trabajo” de la Policía Local en relación con los controles que efectúa en la localidad. Manuel Pérez Salavert declina valorar la actuación del responsable policial: “No puedo hacerla, no soy policía”.
Por su parte, el inspector jefe alega que el detenido “presentaba mucha fuerza y mucha violencia”. También defiende que, en todo caso, se usó la fuerza “justa” para la reducción del hombre.
“Lesiones graves” a un agente
Un portavoz del Ayuntamiento de Bétera sostiene que se trataba de un sujeto que “estaba en búsqueda y catalogado como peligroso, que había quemado vivos a dos animales y del que se podían referir posibles problemas psiquiátricos”. El mismo portavoz agrega que el detenido portaba un arma blanca, acelerantes y “algún que otro objeto que le fue intervenido”.
Además, asegura que el primer agente de la Policía Local que acudió al lugar de los hechos sufrió “lesiones graves” por la “rotura de los huesos de la mano” como consecuencia del forcejeo con el hombre detenido.
Por otro lado, el portavoz municipal también indica que las actuaciones se realizaron por parte de agentes de la Guardia Civil que estaban en el lugar de los hechos. “No es la Policía Local de Bétera quien detiene y pone a disposición, es la Guardia Civil quien se persona y efectúa la detención y así consta en las diligencias”, afirma el portavoz.
El hombre, de 41 años y nacionalidad alemana y al que le seguía la pista la Guardia Civil, fue acusado de un robo con violencia, otros seis con fuerza en domicilios, un delito de maltrato animal con resultado de muerte y otro de daños por un incendio que provocó en una casa, según informó el diario Las Provincias.
Una intervención ni “oportuna ni proporcionada”
Una fuente policial consultada por esta redacción considera que, a la vista de las imágenes, el detenido muestra una actitud pasiva. Prueba de ello es que el inspector “abandona el trabajo de cacheo, sin avisar al agente” y “se separa de la actuación dando la espalda a la misma” hacia el final del vídeo.
“Confirmación esta última de la falta total de resistencia del detenido, que únicamente pregunta en inglés aspectos relativos a su detención”, apostilla la misma fuente, que ve un incumplimiento del principio de proporcionalidad que guía la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Por su parte, un experto en técnica policial, que prefiere guardar el anonimato, mantiene que “esa utilización de la pierna al dar la vuelta al detenido no es oportuna ni proporcionada”, aunque apostilla que, al margen del pisotón, “la reducción [del detenido] parece totalmente correcta”.
La misma fuente también enmarca la actuación en un escenario más amplio: “Habría que preguntarse qué ha ocurrido antes del vídeo, qué potencial de resistencia o agresividad mostró el detenido, si había cometido un delito violento o si había agredido a alguien previamente”.
Análisis editorial
El inspector jefe de la Policía Local de Bétera pisoteó la barriga de un detenido esposado en el suelo tras confirmar su identidad, una acción que contradice frontalmente la narrativa oficial de agresividad y peligro. Mientras el ciudadano, tumbado boca arriba sin ofrecer resistencia, repetía en inglés "Why? Why? Please", el responsable policial ordenó: "Quietecito, ni 'please' ni hostias". Este episodio, grabado con un teléfono corporativo el pasado 14 de marzo, expone una crisis de confianza institucional donde la fuerza utilizada parece desproporcionada frente a un sujeto inmovilizado y sin capacidad de huida.
La tensión se agudiza por la presencia visible del concejal de Seguridad del PP, Manuel Pérez Salavert, quien confirmó verbalmente la identidad del arrestado desde unos metros de distancia mientras este recibía el golpe. Aunque el Ayuntamiento defiende que el hombre era un individuo catalogado como peligroso que había lesionado a un agente y portaba armas, las imágenes muestran una actuación donde el detenido permanece pasivo y esposado. La discrepancia entre el relato municipal sobre la violencia del sujeto y la evidencia visual de su sumisión sugiere una gestión política que valida la agresión ante las cámaras en lugar de cuestionar los protocolos de uso de la fuerza.
El incidente genera graves riesgos reputacionales para la institución policial y la administración local debido a la percepción pública de abuso de autoridad y falta de neutralidad por parte del edil presente. Fuentes policiales consultadas señalan un incumplimiento de los procedimientos, ya que el inspector abandonó el registro sin avisar al agente y dio la espalda a la actuación, confirmando la ausencia total de resistencia del detenido. La comunidad afectada manifiesta sentimientos de rabia, miedo e impotencia tras ver cómo se pisotea a un ciudadano indefenso, lo que erosiona la credibilidad de las instituciones encargadas de garantizar el orden público y los derechos fundamentales.
Este caso no es solo una agresión física aislada, sino una señal de alarma sobre la cultura institucional y la supervisión política en el ejercicio del poder coercitivo. La eliminación posterior del vídeo del grupo de WhatsApp oficial y su almacenamiento temporal en un terminal corporativo oscurecen las circunstancias exactas, pero la imagen grabada es innegable: un uso de fuerza injustificado ante un detenido que solo pedía explicaciones. Sin una investigación independiente transparente que audite los registros corporativos y analice forensemente el vídeo, la administración municipal corre el riesgo de profundizar en una crisis de legitimidad que afecta a toda la comarca valenciana.
Contexto y análisis adicional
Digest
Resumen ejecutivo
- Un inspector jefe de la Policía Local de Bétera pisoteó a un detenido esposado en el suelo tras confirmar su identidad, una acción calificada como desproporcionada por expertos pese a la falta de resistencia del sujeto.
- El incidente expone una contradicción entre la narrativa municipal que describe al detenido como peligroso y las evidencias visuales que muestran un uso excesivo de fuerza ante un ciudadano inmovilizado.
Evidencias
- Un vídeo grabado con teléfono corporativo muestra al inspector jefe pisotear la barriga del detenido, quien responde pidiendo explicaciones en inglés ('Why? Why? Please') mientras permanece esposado.
- El evento ocurrió el pasado 14 de marzo en Bétera, con la presencia visible del concejal de Seguridad del PP, Manuel Pérez Salavert, que confirmó verbalmente la identidad del arrestado desde unos metros de distancia.
- La actuación se documentó por una compañera uniformada bajo orden del inspector jefe, quien llegó al lugar tras enterarse por radio y pidió a la agente interina que grabara la escena.
Acciones
- Solicitar inmediatamente al cuerpo policial local el acceso a los registros corporativos completos para auditar si existieron órdenes verbales previas al pisotón.
- Iniciar un análisis forense independiente del vídeo para determinar si la posición del detenido en el suelo cumplía con los protocolos de seguridad vigentes.
Conclusión final
El caso revela una crisis de confianza institucional derivada de un uso cuestionable de la fuerza y una gestión política que valida la agresión ante las cámaras.
Riesgos
Riesgos/alertas
- Riesgo reputacional severo debido a la percepción pública de abuso de autoridad y desproporción en el uso de la fuerza.
- Pérdida de credibilidad institucional por la contradicción entre los relatos oficiales (agresividad del detenido) y la evidencia visual (detenido esposado sin resistencia).
- Riesgo político derivado de la presencia visible de un edil durante el suceso, sugiriendo posible instrumentalización o falta de neutralidad.
- Impacto emocional negativo en la comunidad afectada, manifestado mediante sentimientos de rabia, miedo e impotencia.
Acciones recomendadas
- Iniciar una investigación interna independiente para determinar las circunstancias exactas del uso de fuerza y evaluar la proporcionalidad de la actuación.
- Realizar un análisis forense detallado del vídeo corporativo para corroborar el estado físico del detenido (esposado, boca abajo) en el momento del pisotón.
- Evaluar la participación y conducta del concejal presente durante el incidente para determinar si hubo incumplimiento de protocolos de neutralidad institucional.
- Implementar un protocolo de comunicación transparente dirigido a la comunidad para abordar las preocupaciones expresadas por los ciudadanos.
Señales/evidencias
- Vídeo grabado con teléfono corporativo muestra al inspector jefe pisotoneando en la barriga a un detenido esposado y tumbado boca arriba.
- El detenido, mientras recibe el golpe, repite verbalmente 'Why? Why? Please' ('¿Por qué? , ¿Por qué? Por favor').
- Un portavoz municipal afirma que el sujeto era peligroso y había lesionado a un agente, contradiciendo la evidencia visual de falta de resistencia.
- El concejal del PP, Manuel Pérez Salavert, aparece en el vídeo confirmando la identidad del detenido desde unos metros de distancia.
- Testimonios familiares citan sentimientos de rabia, miedo e impotencia tras ver los vídeos de la agresión.
Conclusión
El incidente expone graves riesgos reputacionales para la institución policial y la administración municipal debido a la percepción pública de abuso de autoridad, evidenciada por el contraste entre las declaraciones oficiales y el vídeo que muestra una actuación desproporcionada frente a un detenido sin resistencia.
Autor · clanes
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