John Ternus conduce el exclusivo Porsche 935 sin homologación para circuitos
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Porsche ha sido históricamente un símbolo de lujo y estatus para magnates tecnológicos como Bill Gates y Steve Jobs. Uno de esos millonarios fue Steve Jobs, quien tuvo una situación apurada por culpa de su Porsche 911. Casi cuatro décadas más tarde, otro alto directivo de Apple también tiene un Porsche en su garaje: John Ternus.
La narrativa sugiere que la discreción de Steve Jobs contrasta con la ostentación pública del nuevo CEO de Apple, John Ternus. Tras ser despedido de Apple, Jobs fundó NeXT y necesitaba fondos para financiarla. Para conseguir esos fondos, preparó la visita de Ross Perot, un rico empresario dispuesto a invertir su dinero en la nueva empresa de Jobs si le gustaba lo que veía.
Ante la urgencia de preparar la visita, Jobs corrió al despacho de su compañero Randy Adams y le dijo: "Randy, tenemos que esconder los Porsches". Ante la pregunta del motivo, Jobs respondió: "Ross Perot viene a vernos y no quiero que piense que tenemos tanto dinero". Los dos 911 acabaron detrás de la oficina, y Perot puso 20 millones de dólares en la empresa.
El nuevo CEO de Apple le gusta correr. John Ternus asumió el cargo el 1 de septiembre, tras un cuarto de siglo en la casa. Tal como revelaba a Reuters Eddy Cue, jefe de servicios de Apple, en el Gran Premio de F1 de Miami, "John conduce un Porsche y hace carreras de aficionado".
Según revelaba Motor1, el CEO de Apple conducía un Porsche 935 que se presentó en 2019, en el propio circuito de Laguna Seca. La marca solo fabricó 77 unidades de este modelo de 700 CV con motor trasero de seis cilindros biturbo de 3.8 litros, que utilizaba la base del 911 GT2 RS para rendir homenaje al Porsche 935/78 "Moby Dick".
El Wall Street Journal daba otro dato sobre la relación de John Ternus con el circuito californiano: Ternus baja de 1 minuto y 40 segundos por vuelta. No obstante, esa exclusividad no es el motivo por el que raramente le veremos llegando a la sede de Cupertino sentado tras su volante.
Análisis editorial
Desde su fundación, Porsche ha estado vinculada a la velocidad y al diseño de competición, pero también al lujo y a la ostentación. Por ese motivo, grandes millonarios tecnológicos han mostrado sin rubor su amor incondicional por los coches de la marca. Sin embargo, Steve Jobs ordenó esconder sus Porsche 911 detrás de su oficina antes de una reunión con Ross Perot para evitar que este viera su riqueza, logrando así obtener 20 millones de dólares en inversión.
Casi cuatro décadas más tarde, otro alto directivo de Apple también tiene un Porsche en su garaje: John Ternus. El nuevo CEO asumió el cargo el 1 de septiembre y conduce un Porsche 935 modelo 2019, un vehículo extremadamente escaso con solo 77 unidades fabricadas en el mundo. Este superdeportivo de 700 CV con motor trasero de seis cilindros biturbo de 3.8 litros demuestra habilidades de conducción al bajar de 1 minuto y 40 segundos por vuelta en circuitos como Laguna Seca.
El comportamiento visible del nuevo CEO de Apple al conducir un superdeportivo exclusivo genera una alerta de riesgo reputacional debido a su contraste con la narrativa histórica de discreción financiera de Steve Jobs. La marca Porsche se asocia tradicionalmente con el lujo y la ostentación, un rasgo que grandes millonarios tecnológicos suelen exhibir sin rubor, lo cual podría afectar la percepción pública y la conexión emocional con los valores fundacionales de la marca.
La gestión de la imagen pública dentro de Apple ha transitado desde un ocultamiento estratégico del lujo para facilitar la inversión, hacia una exhibición abierta que refuerza el estatus personal del liderazgo actual. Esta evolución marca un cambio cultural en la alta dirección de la empresa, pasando de priorizar la discreción financiera a utilizar el lujo visible como símbolo de estatus y velocidad.
Contexto y análisis adicional
Digest
Resumen ejecutivo
- El artículo contrasta la estrategia histórica de Steve Jobs de ocultar su Porsche para proyectar austeridad con la actitud actual del nuevo CEO, John Ternus, quien exhibe ostentosamente su vehículo exclusivo.
- Esta evolución marca un cambio cultural en la alta dirección de Apple, pasando de priorizar la discreción financiera a utilizar el lujo visible como símbolo de estatus y velocidad.
Evidencias
- Steve Jobs ordenó esconder sus Porsche 911 detrás de su oficina antes de una reunión con Ross Perot para evitar que este viera su riqueza, logrando así obtener 20 millones de dólares en inversión.
- John Ternus conduce un Porsche 935 modelo 2019, un vehículo extremadamente escaso con solo 77 unidades fabricadas en el mundo.
- El nuevo CEO demuestra habilidades de conducción al bajar de 1 minuto y 40 segundos por vuelta en circuitos como Laguna Seca.
Acciones
- Reevaluar las políticas de comunicación interna sobre la visibilidad de activos personales de alto perfil en eventos corporativos o mediáticos.
- Analizar si la narrativa de ostentación actual alinea con los objetivos estratégicos de austeridad percibida por los inversores institucionales.
Conclusión final
La gestión de la imagen pública dentro de Apple ha transitado desde un ocultamiento estratégico del lujo para facilitar la inversión, hacia una exhibición abierta que refuerza el estatus personal del liderazgo actual.
Riesgos
Riesgos/alertas
- Percepción pública negativa por la ostentación del nuevo CEO (John Ternus) al conducir un Porsche 935, contrastando con la estrategia de discreción histórica de Steve Jobs.
- Riesgo reputacional asociado a la asociación directa entre el liderazgo actual y símbolos de lujo excesivo en una empresa tecnológica.
Acciones recomendadas
- Evaluar si es necesario ajustar la comunicación interna o externa sobre los activos personales del CEO para mitigar comparaciones desfavorables con la cultura fundacional.
- Monitorear la cobertura mediática que vincule el vehículo específico (Porsche 935) con decisiones estratégicas de la compañía.
Señales/evidencias
- El nuevo CEO, John Ternus, conduce un Porsche 935 presentado en 2019 y participa activamente en carreras de aficionado.
- Existe una narrativa histórica donde Steve Jobs ocultaba sus Porsches para no parecer demasiado rico ante inversores potenciales como Ross Perot.
- La marca Porsche se asocia tradicionalmente con el lujo y la ostentación, un rasgo que grandes millonarios tecnológicos suelen exhibir sin rubor.
Conclusión
El comportamiento visible del nuevo CEO de Apple al conducir un superdeportivo exclusivo genera una alerta de riesgo reputacional debido a su contraste con la narrativa histórica de discreción financiera de Steve Jobs, lo cual podría afectar la percepción pública y la conexión emocional con los valores fundacionales de la marca.
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xataka.com
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